EL OSO ASTURIANO


Asturias tiene, en su historia, un oso famoso: el que mató al Rey Favila, cuando el rey, ocioso y caprichoso, perdía su tiempo en perseguir por bosques y montes, a todo lo que se le antojara perseguir y exterminar. Pero, claro, el oso, que no tenía más fin que vivir en el monte en la placidez de las montañas de Cangas de Onís, no aceptó ni acató tanto acoso por parte del monarca, por lo cual se revolvió contra el hijo de Pelayo, le agarró entre sus zarpas y, sin mirar si era rey o era uno de los muchos pordioseras que abundaban entonces, le dejó despanzurrado,retorcido, tal y como se dice en lenguaje asturiano, "fechu un felpeyu", que nadie le forzó a perseguir osos, que esos sí son reyes, pero de la libertad y del amor a la naturaleza, a la que respetan y no ultrajan, como suelen hacer los servidores de los ricos y de los reyes, cortando árboles para que se calienten los señores...
En todas partes existen historias en que son protagonistas algunos animales. Pero el oso de Asturias, fue además justiciero y rebelde contra el poder injusto. Sin embargo, la historia no lo dignificó ni poco ni mucho. Le llamó oso regicida. Autor de muerte regia,por lo cual, desde entonces fue perseguido, y que haya algún descendiente todavía de aquel oso, es casi un milagro, si es que los milagros existen.
El hecho es que, en Llueves, Cangas de Onís, aldea que todavía tiene raíces seculares, todos los años se viene celebrando un acto en honor del oso que mató al Rey Favila; los actos son simples, pero son significativos: los republicanos acuden al lugar en que la leyenda cuenta que tuvo efectividad la muerte del monarca. Se leen versos, se escenifican actos, se habla y se cuenta sobre el caso, nostalgicamente, entre banderas tricolores, gorros frigios, escarapelas, saludos e ironías. Es una vez al año, que no hace daño. Y que, aunque tenga su significación, apenas si los llamado medios de información se hacen eco de la noticia: prefieren decir que Asturias es una gran plataforma de modas y de escenarios cinematográficos.
Y como este año, que además es año conmemorativo del 200 aniversario del levantamiento del pueblo contra la invasión napoleónica, favorecida por los intrigantes de dentro, también volveremos a Llueves, que para eso se ha nombrado al Oso regicida, oso republicano, no obstante que, en la España actual, la República, que fue el sistema de gobierno que más ilusionó al pueblo español, atrasado de siglos y esclavizado de los poderes - de los que no estuvo exenta la Iglesia--, ha sido denostada desde el 18 de Julio de 1936 hasta el final del elegido por la gracia de Dios para regir España, y tal demonización sigue dando sus frutos todavía y "viñando" en algunos seres, que parece que viven, no del trabajo que efectúan, sino del maná del cuento bíblico y de que Dios proveerá ... Y si Dios es el proveedor de unos, ¿por qué no es proveedor de otros - o de todos y evita un mundo tan endemoniado?
O sea, que en Asturias, primero con Pelayo, después con el oso que mató a Favila, más tarde con la Revolución del 34 y en tiempos de "la unión de los pueblos y las tierras de España", con las huelgas de los mineros en 1962, lo que no está para unos, está para otros. O sea, para todos.Y mientras tanto, aquí vemos una alegoría en la que se yergue, risueño, el oso, con una franja tricolor y una zarpa sobre el pecho del que le perseguía, esto es, el Rey del cuento.-(AS)

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